
Mucha tensión se vivió a la salida del vestidor del Tres de Marzo para el Presidente de los Rojinegros, Carlos Martín del Campo quien como pocas veces, tuvo contacto casi directo con aficionados del Atlas, que no perdieron la oportunidad para recriminar al dirigente por su administración, dejando de manifiesto la inconformidad por su gestión y de paso lanzarle una amenaza directa.
Al dejar el vestuario de su equipo, y atender a los medios de comunicación, se encontró a no más de diez metros con un grupo de aficionados encolerizados al ver la presencia del dirigente, que comenzaron a gritarle todo tipo de improperios.